VENTANA A LA ETERNIDAD

Ο ΩΝ

EL QUE ES

En el principio era (existía) la Palabra (Verbum-Λογος) y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio junto a Dios. Todo fue hecho por Ella y sin ella no se hizo nada de cuanto llegó a existir.

La Palabra era vida,

y la vida era la luz de los hombres,

y la luz resplandece en las tinieblas,

y las tinieblas no la sofocaron.

Hubo un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan.

Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él.

El no era la luz, sino testigo de la luz.

La Palabra era la luz verdadera

que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

En el mundo estaba

y el mundo fue hecho por ella,

pero el mundo no la reconoció.

vino a los suyos, pero los suyos no la reconocieron.

A cuantos la recibieron, a todos aquellos que creen en su nombre les dio poder para llegar a ser hijos de Dios.

Los cuales no nacieron de sangre, ni del deseo de la carne, ni de deseo de hombre, sino que nacieron de Dios.

Y la Palabra se hizo carne, y habito entre nosotros,

y hemos contemplado su gloria,

la gloria del Hijo Único del Padre,

lleno de gracia y de verdad.

(Juan ha dado testimonio de El, proclamando:

"Este es aquel de quien yo dije: el que viene detrás de mí ha sido puesto delante de mí porque existía antes que yo."

Y de su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia.

Porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por

Cristo Jesús. (Jn. 1:1-17)

 

"Mi Padre trabaja hasta ahora y yo también trabajo..." (Jn. 5:17)

"El hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ver hacer al Padre:

lo que hace El, eso lo hace igualmente el Hijo.

Porque el Padre ama al hijo y le muestra todo lo que El hace...

Porque el Padre resucita a los muertos y les da la vida,

así también el Hijo da la vida a los que quiere.

Porque el Padre no juzga a nadie;

sino que todo juicio lo ha entregado al hijo,

para que todos honren al Hijo como honran al Padre.

El que no honra al Hijo no honra al Padre que le ha enviado.

En verdad, en verdad os digo:

el que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado,

tiene

VIDA ETERNA

(Jn. 5:17-24)

 

 

"La Santísima Trinidad", Rublev (interpretada).

Icono de Cristo escrito en el Monasterio de Sourotí bajo la guía espritual del Monje Paisios del Monte Azos. finales del siglo XX.

"El Nacimiento del Mundo", J. Miró, 1925.

 

 

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En el principio

 

Dios,

El que Es,

 

 creó el cielo y la tierra.

 

La tierra era caos, confusión y tinieblas por encima del abismo y un Viento de Dios aleteaba por encima de las aguas. Y Dios dijo "Haya luz" y hubo luz. Dios vio que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de las tinieblas; y Dios apartó la luz de la oscuridad.

 

Y Dios llamó a la luz "día", y a la oscuridad la llamó "noche". Y atardeció y amaneció...

 

Dios dijo: "haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras." E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue. Y Dios llamó al firmamento "cielo."...

Y vio Dios que estaba bien.

 

Dios dijo: "Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco;" y así fue. Y llamó Dios a lo seco "tierra," y al conjunto de las aguas lo llamó "mares."

Y vio Dios que estaba bien.

 

Dios dijo: "Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto según su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra." Y así fue. La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla según sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro según sus especies.

Y vio Dios que estaba bien.

 

Dios dijo:"Haya luceros in el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y sirvan de señales para solemnidades, días y años; y sirvan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra." Y así fue. Hizo Dios los dos luceros mayores, el lucero grande para regir el día, y el lucero pequeño para regir la noche, y las estrellas; y los puso Dios en el firmamento celeste para alumbrar la tierra, y para regir el día y la noche y para apartar la luz de la oscuridad.

 

Y vio Dios que estaba bien.

 

Dios dijo: "Bullan las aguas de animales vivientes y aves revoloteen la tierra frente al firmamento celeste." Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo animal viviente que repta y que hacen bullir las aguas según sus especies, y todas las aves aladas según sus especies

Y vio Dios que estaba bien;

y los bendijo Dios diciendo: "sed fecundos y multiplicaos, y henchid las aguas de los mares, y las aves crezcan en la tierra."...

 

Y Dios dijo: "Produzca la tierra animales vivientes según su especie: bestias, reptiles y alimañas terrestres según su especie." Y así fue. Hizo Dios las alimañas terrestres según su especie, y las bestias según su especie.

Y vio Dios que estaba bien.

 

Y Dios dijo: "Hagamos al Hombre a nuestra imagen como semejanza nuestra, y rija a los peces del mar y alas aves del cielo, y a las bestias y a todas las alimañas terrestres, y a todos los reptiles que reptan por la tierra."

Creó pues Dios al Hombre a imagen suya,

a imagen suya lo creó,

macho y hembra lo creó

Y lo bendijo Dios con estas palabras: "Sed fecundos y multiplicaos; y henchid la tierra y sometedla; regid a los peces del mar y a las aves del cielo y a todo animal que repta sobre la tierra."

Y Dios dijo: "Ved que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la faz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; os servirá de alimento," Y así fue.

Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. ...

Concluyéronse, pues, el cielo y la tierra y todo su aparato, y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor que había hecho,

y cesó en el día séptimo de toda la labor que hiciera.

Y Dios bendijo el día séptimo y lo santificó; porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho.

(Génesis 1:

1-31 & 2:1-3)